Aunque el chavismo se empecine en negar cualquier crisis, lo cierto es que millones de venezolanos cada vez se ven más afectados por la fuerte caída del capital. Por eso, los ciudadanos de ese país adoptaron una estrategia para combatir ese déficit: los trabajos alternativos.
Según consigna el periódico El Nacional, ya es costumbre en Caracas observar carteles que cubran postes o paredes, a través de los cuales se ofrecen servicios de todo tipo: desde peluqueras a domicilio hasta agencias de fiestas.
"Trabajar por cuenta propia se ha traducido en una manera de llevar el sustento a casa", cuenta Leonardo Morán, quien prepara alimentos para fiestas.
En esa línea, Gerardo Al Poveda, coordinador general de la Asociación de Trabajadores Autónomos, Emprendedores y Microempresarios, explicó que la mayoría de los empleos "alternativos" a los que se recurre son a domicilio y atribuyó su necesidad a la "falta de empleos formales".
Como consecuencia de esa falta de empleo, explica el especialista, uno de los principales motivos por los que las personas buscan opciones laborales es por la caída del poder adquisitivo. En ese sentido, el economista Asdrúbal Rivas aseguró que se ha deteriorado 9,33% entre enero y septiembre de 2013, y estima que llegará a 11,25% para fin de año.
Asimismo, ese medio expone que la inflación en Venezuela, en ese período, subió 38,7%. Y eso se ve reflejado en los aumentos de costos de determinados rubros: alimentos (67,3%), restaurantes y hoteles (56%), bebidas alcohólicas (54%), transporte (46,9%) e indumentaria (46,8%).
Por su parte, según cifras del Instituto Nacional de Estadística, el número de personas que formaban parte de la "informalidad" para el mes de agosto, llegó a 5.342.390.
De esta manera, mientras el presidente Nicolás Maduro y el oficialismo acusan a la oposición y los medios de incentivar una "guerra económica", el país cada vez más muestra signo de inestabilidad y la gente comienza a buscar nuevas alternativas para satisfacer sus necesidades.