Cierre del Gobierno en Estados Unidos: los republicanos desairan al presidente Obama

El mandatario invitó a todos los representantes opositores para negociar el levantamiento del shutdown y un aumento en el límite de la deuda. Sin embargo, sólo 18 diputados aceptaron la cita

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 AP 163
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El presidente de EEUU se reunirá con los representantes demócratas este miércoles por la tarde. Para ese encuentro, no surgieron inconvenientes. Sin embargo, para la cita de este jueves con los representantes del Partido Republicano ya surgieron complicaciones: sólo 18 de los más de 200 invitados aceptaron.

La oficina del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo que un pequeño grupo de legisladores se reunirá con Obama, pero no el bloque en pleno, que estaba invitado. La reunión, según el vocero Brendan Buck, sólo valdrá la pena si se apuesta por buscar una solución, cuando se cumple el noveno día de shutdown o cierre parcial del Gobierno. A la reunión sólo asistirán los presidentes de las comisiones legislativas.

Los Estados Unidos entraron en la cuenta regresiva para evitar entrar en default, ya que tienen hasta el 17 de octubre para aprobar un aumento del techo de endeudamiento. A su vez, en el país aún se mantiene el cierre administrativo que afecta a miles de funcionarios y empleados públicos.

El grueso de las operaciones gubernamentales estadounidenses fueron suspendidas la semana pasada luego de que los legisladores en la Cámara de Representantes y en el Senado no lograsen un acuerdo sobre una ley para financiar el Gobierno al inicio del nuevo año fiscal. Los congresistas republicanos se niegan a aprobar una medida temporal de gastos y demandan, a cambio, modificaciones o la eliminación de la ley de salud del presidente Barack Obama.

Los republicanos están vinculando el plan de salud al presupuesto porque dicen que los costos del primero dañarían severamente la economía estadounidense. Los demócratas dicen que se trata de una "ley sancionada" y además ratificada por la Corte Suprema. Insisten en que las leyes de gastos y del límite de la deuda son vitales de por sí y no deberían ser condicionadas.

Al acercarse el plazo para la extensión del límite de la deuda -16,7 billones de dólares-, los republicanos y demócratas están enfrentados también por asuntos presupuestarios. Los republicanos están demandando recortes de gastos para reducir el déficit como su precio para elevar el límite. El presidente y sus correligionarios demócratas insisten en que el Congreso primero debe resolver el cierre y extender el límite de la deuda, antes de que haya negociaciones.