Martín Palermo estaba transitando un momento de esplendor. Desde su llegada a Boca, en 1997, el 'Optimista del gol' recorría una de las partes más felices de su carrera. Goles, buen juego, títulos. Todo se daba redondo en la vida del delantero. Europa, una plaza siempre atractiva para los futbolistas argentinos, aparecía en su futurocomo un sitio tentador.
Por su parte, La a href="http://www.infobae.com/club/lazio-a644" rel="noopener noreferrer" Lazio/a de Italia arrasaba en el Calcio. Los argentinos Néstor Sensini, Matías Almeyda, Juan Sebastián Verón y Diego Simeone eran parte de un plantel que atravesaba un momento de gran nivel. Al final de la temporada se adueñaría del segundo 'Scudetto' de su historia y también cosecharía la Copa Italia. El conjunto capitalino era uno de los equipos del momento. Billetera gorda, buenos futbolistas y un porvenir prometedor.
El elenco italiano buscaba un goleador y miraron para Argentina: Martín Palermo era el apuntado. 13 millones de dólares fue la cifra que estaban dispuestos a desembolsar para llevarse los tantos del 'Loco' que era furor dentro y fuera de la cancha, donde imponía un 'estilo' con el mechón teñido en el flequillo. Boca, por su parte, no estaba seguro de desprenderse del futbolista.
Un 29 de septiembre de 1999, Martín Palermo y su representante ponían punto final a la discusión: "Si no se va ahora, no juega más en Boca". Tajantes eran las palabras de Gustavo Mascardi, quien manejaba los destinos del delantero. Pero el "Xeneize" estaba firme en su postura: "Sólo se venderá, si recién emigra en diciembre". Y se armaba un nuevo 'cabaret' en la vida institucional del conjunto de La Boca.
Finalmente, la postura de los directivos triunfaría y el máximo goleador de la vida de Boca se quedaba en el club. Menos de 50 días después de este ida y vuelta, en una jugada desafortunada, el delantero se rompía los ligamentos cruzados en el compromiso ante Colón, justo cuando llevaba anotados 13 goles en 12 partidos y se encaminaba a ser el goleador del certamen. A pesar de eso, seguiría jugando un rato más y anotaría su gol Nº 100 en Primera. Esto decantó en que el "Xeneize" desembolse poco más de 2 millones de dólares para resarcirlo. Luego, volvería ante River y anotaría un gol histórico.
La historia, le dio la razón a los dirigentes de Boca...