El 3 de enero, el Gobierno se vio convulsionado luego de que la organización Hermanos de Desaparecidos por Verdad y Justicia lanzara un comunicado donde repudiaba "con indignación y profundo dolor" al ministro de Justicia, Julio Alak, por utilizar el predio donde funcionó la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) para un multitudinario asado de fin de año.

La denuncia generó gran revuelo y Alak debió salir a explicar qué sucedió. En su descargo, disparó contra los opositores que se dicen "progresistas" pero "actúan en conjunto" con algunos medios de comunicación y explicó que, en rigor, "fueron unos sándwiches".

Según dijo a comienzos de año, por las críticas que recibió por el evento, "transformaron la presentación de un plan en una celebración, un asado... Es una absoluta mentira, fueron unos sándwiches".

Pasaron nueve meses de esa denuncia y ahora nuevamente vuelve a estar en escena la misma situación, que le provocó más de un dolor de cabeza al Ejecutivo.

Con "indignación y lágrimas", la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) asegura que funcionarios realizaron el sábado último un asado al aire libre en el predio de la ex ESMA y juzgaron esa actitud como "inapropiada e hiriente", por tratarse de un sitio identificado con la memoria y el exterminio de presos políticos durante la última dictadura militar.

En diálogo con el diario La Nación, Eduardo Fukman, ex detenido en la ESMA y dirigente de la AEDD, comentó que fue él quien presenció la escena cuando acompañaba el sábado una visita guiada por el predio, con miembros de su agrupación.

Kukman remarcó que además de preparar el asado, tocó una murga y distinguió como partícipe del evento al subsecretario de Promoción de Derechos Humanos, Carlos Pisoni, que integra el equipo del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Juan Martín Fresneda; y a miembros de Hijos, como Camilo Juárez, hijo de desaparecidos y también colaborador de Fresneda.

"La ex ESMA se está convirtiendo en un salón multiuso", se lamentó Fukman al recordar lo realizado por Alak el 27 de diciembre último, en un brindis de fin de año. "También organizan ocasionalmente actividades La Cámpora y Luis D'Elía. Hay una apropiación del lugar para fines partidarios y personales", denunció.

"Los asados en la ESMA tienen un solo significado: la quema de los cuerpos de nuestros compañeros muertos en la tortura o resistiendo en el momento de su secuestro", consideró la entidad que reúne a ex detenidos desaparecidos.

En el comunicado, la organización relató un diálogo ríspido y tenso que se suscitó en torno de la parrilla con los miembros de Hijos y de la Secretaría de Derechos Humanos, y denunció que "al ser interpelados de lo hiriente de la situación, respondieron en forma despectiva y burlona, a la que se sumó una cobarde, patotera y agresiva actitud por parte de otras personas que los acompañaban".