Los restos del futbolista ecuatoriano Christian "Chucho" Benítez, fallecido el lunes en Qatar de un paro cardiorespiratorio, serán velados por el público por 24 horas, en un coliseo de Quito, anunciaron hoy miércoles dirigentes deportivos.
Su cuerpo llegó vía aérea a Ecuador la madrugada de este miércoles. Será luego trasladado al coliseo Rumiñahui, el más espacioso de la capital, a fin de acoger las visitas de sus seguidores, aficionados y público en general.
El vicepresidente de la Federación Deportiva de Pichincha, Antonio Guevara, informó que el jueves al mediodía se realizará la sepultura, en la que se buscará la privacidad para los familiares y amigos cercanos del delantero.
El fallecimiento de Benítez causó conmoción en Ecuador. Su trayectoria en equipos ecuatorianos y de México, en donde tuvo su mejor actuación, siempre fueron acompañados con una personalidad amable, que generó empatía con los aficionados.
Benítez falleció cuando empezaba a cumplir su contrato con el equipo qatarí Eljaish Sports Club, que hizo por él una transferencia de 18 millones de dólares. El gobierno nacional y la Federación Ecuatoriana de Fútbol realizaron las gestiones para su regreso al país.
Benítez, quiteño, de 27 años de edad, tenía dos hijos y estaba casado con Lizbeth Chalá. Era el delantero estrella del seleccionado del fútbol ecuatoriano. Su esposa dio detalles de la jornada en la que acompañó a "Chucho" al hospital, donde falleció de un infarto.
Comentó para la cadena ESPN que llegó al lugar con fuertes dolores estomacales y que allí "le dieron algunos sedantes", pero "sólo controlaron el dolor por poco tiempo, pues regresaron las molestias y con mayor fuerza".
Lo que siguió, según relató Lizbeth, fue lo peor: "Estuvo más de dos horas sin recibir atención médica y ya no soportaba el dolor abdominal. Después de sufrir mucho, se dio cuenta de que podía morir. Se despidió y encargó que cuidara de los niños. Empezó a convulsionar, para luego perder la vida."