Josep Guardiola comenzó con el pie izquierdo su participación oficial con el Bayern Munich, luego de caer 4-2 frente al Borussia Dortmund por la Supercopa alemana. Y para colmo, la cámara lo captó en el momento preciso que acomodaba las ideas de Thiago Alcantara, su futbolista predilecto en este nuevo ciclo.
La bofetada del DT sobre el rostro de Thiago se produjo en el minuto 76, cuando los jugadores de ambos equipos aprovecharon un tiempo muerto para beber agua y Pep se acercó a dar una pequeña charla táctica y de aliento.
Para la finalización del juego quedaba un cuarto de hora y tras el segundo gol de Arjen Robben, que marcó el 2-3, los bávaros se ilusionaban con prolongar la definición. Situación que finalmente no sucedió.
Guardiola tenía antecedentes, alguna vez, en un clásico frente al Real Madrid, aplicó el método de golpear a un jugador en medio de un partido. Aquella vez, como entrenador blaugrana, su víctima fue Lionel Messi.