Los jueces consideraron que en 24 situaciones precedentes, a lo largo de un año, Bracamonte, de 37 años, había agredido a su esposa, hoy de 28 años, en su casa del barrio porteño de Flores donde le causó graves heridas y trató de impedir que la atendiera un médico.
En tanto, los magistrados Martín Vázquez Acuña, Alberto Huarte Petit y Roberto Salas hicieron lugar casi totalmente al pedido de la fiscal Mónica Cuñarro y la querella, que solicitaron el encuadre del hecho en este delito y que lo condenara a 15 años de prisión.
"Gracias, no voy a tener más pesadillas de que lo dejen libre y me venga a matar", dijo llorando la víctima, cuyo nombre se resguardó, al presenciar esta tarde la lectura de la sentencia en el Palacio de Tribunales.
Bracamonte prendió fuego a su mujer embarazada el 23 de julio de 2012 a las 10.30 en Balbastro al 2.700 del Bajo Flores.
El sujeto se encontraba en libertad condicional por varias causas de robo cuando llamó a su mujer embarazada de un mes y que se aprestaba a concurrir a una ginecóloga.
"Ahora vas a ver, vas a aprender a hacerme caso", le dijo el imputado a la mujer, según obra en folios, luego la obligó a desnudarse, la roció con alcohol y finalmente la prendió fuego en la cara, la espalda y los hombros.
A pesar de que le lanzó encima un nylon para empeorarle las heridas, la víctima en varias ocasiones dijo "pero él es bueno", aunque finalmente abandonó el estado de enajenamiento en que se encontraba y agradeció a los jueces, a la fiscal, a integrantes de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte y de la Procuración General.