Nació en Perm, Rusia. Estudió en el Perm Medical Institute. Dmitry Evgenevich Rybolovlev tiene 46 años es el empresario que revoluciona el fútbol francés. Posee 66% del Mónaco y con sus millones le devolvió la vida.
El equipo del Principado que volvió a la Ligue 1, primera división del fútbol Francia. Sin perder el tiempo, comenzó a patear el tablero del mercado de pases con contrataciones millonarias.
El poderío económico de Rybolovlev trajo a James Rodríguez, Moutinho, Ricardo Carvalho y a Radamel Falcao García (cobrará más de 18 millones de dólares por año). Por los dos del Porto, gastó 70 millones, mientras que el defensor de Real Madrid llegó libre.
Para contratar al colombiano del Atlético Madrid lo pagó poco más de 58 millones de dólares, y no piensa detenerse allí. En carpeta figuran los nombres de Víctor Valdés, Coentrao y Carlos Tevez.
Rybolovlev invierte su dinero en el fútbol, en bienes raíces y en tierras. Entre su patrimonio aparece la isla Skorpios, que era propiedad de Aristóteles Onassis. También les compró la mansión a Donald Trump, y a Will Smith su casa en Hawaii, entre otras.
Entre más curiosidades, permaneció 11 meses en prisión acusado de de ser el autor intelectual del asesinato de un accionista de su empresa, que se negaba a privatizar parte de sus acciones.
Pero la interesante forma de adquirir estrellas, recae en Montecarlo como un paraíso fiscal futbolístico. El particular régimen impositivo de allí, permite proponer salarios más elevados a los jugadores.
Rybolovlev sabe que ese contexto juega a favor y lo utiliza para firmar cheques en blanco, como el que le ofreció a José Mourinho antes de que llegue Claudio Ranieri, el actual entrenador.
El objetivo, gracias a su billetera, es el de poder competir mano a mano con los qataríes que manejan el Paris Saint Germain. El otro, llenar el Estadio Stade Louis II, ya que el fútbol no es muy atractivo para el público que vive en el Principado.
El reconocimiento en el exterior siempre fue por los jugadores galácticos que vistieron su camiseta, más que por sus logros. Luego del descenso, Dmitry Rybolovlev también se basará en dinero y estrellas para revivir al Mónaco.