El cuerpo de Arquímedes Puccio, fallecido el viernes en la localidad pampeana de General Pico y recordado como jefe del clan familiar que se dedicó al secuestro de empresarios, aún no fue reclamado porque ningún pariente quiere hacerse cargo de los gastos del sepelio.
Así lo informaron fuentes de la Policía de La Pampa, que ante esta circunstancia, esperaban una resolución judicial para determinar si enterraban en una fosa colectiva del cementerio local al jefe de la banda de secuestradores, que permanecía en la morgue.
Puccio falleció este viernes a la madrugada en la vivienda de un amigo donde pasaba sus días en General Pico, luego de haber estado internado en el hospital Centeno a causa de un accidente cerebro vascular (ACV).
Puccio fue condenado por liderar durante la década de 1980 una banda que secuestró y mató en la Capital Federal a varios empresarios. Había sido sentenciado a reclusión perpetua en 1995 y se le otorgó el beneficio de prisión domiciliaria.