Sus imágenes recorrieron el mundo el día que en un clásico italiano festejó su gol con un saludo con el brazo en alto. Paolo Di Canio, transitó una carrera deportiva como futbolista, que ganó reconocimiento por su ideología política.
En Inglaterra se habla de la polémica contratación que hizo el Sunderland para salvarse del descenso. El italiano de 44 años se inclina por el fascismo y reconoció en su autobiografía que es admirador de Benito Mussolini, el antiguo dictador italiano.
Además de su paso por Italia donde vistió camisetas importantes como la de Lazio, Milan, Juventus y Nápoli, jugó en varios equipos ingleses como West Ham o Charlton Atlhetic. Su carrera como jugador se cerró en su país natal, pero volvió a tierras inglesas para comenzar a ser entrenador.
En 2011 se hizo cargo del Swindon Town, un club al suroeste de Ingletarra, situado entre Cardiff y Londres. Con ese equipo dio sus primeros pasos en los banquillos y logró ascenderlo de categoría.
A siete jornadas de finalizar la Premier League, el Sunderland se encuentra a solo un punto de las colocaciones de descenso directo. La situación ameritaba un cambio de mando, y tras la salida de Martin O'Neill, destituido tras la derrota ante Manchester United, Di Canio se convirtió en el reemplazante.
Las reacciones por su contratación no se hicieron esperar y el primero en mostrar su disconformidad ha sido David Miliband que renunció como vicepresidente del Sunderland por "las pasadas declaraciones de carácter político".
No solamente ocupa ese cargo dentro de la entidad, sino que Milliband además es miembro del Parlamento británico y Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Gordon Brown.
Otros que no ven de manera positiva la llegada del nuevo director técnico, son algunos de los aficionados. La Asociación de Mineros de Durham (DMA), ligada históricamente al equipo, tildó la llegada del italiano de "traición y desgracia para todos aquellos que pelearon y murieron en la lucha contra el fascismo".
Desde la institución respaldan a Di Canio, y mantienen su decisión. "Cualquiera que le haya conocido personalmente, y nosotros lo hicimos en profundidad antes de ficharle, sabrá que es un hombre honesto y de principios", subrayó Margaret Byrne, su directora ejecutiva en un comunicado.