A tres años de aprobado el acceso universal a la "píldora del día después", se reglamentó la nueva norma que establece que será obligatoria la entrega de la pastilla anticonceptiva en todos los centros sanitarios a pacientes desde los 14 años de edad y no se aceptarán ni la objeción de conciencia ni el criterio discrecional del médico.
"Estaremos obligados a entregar los medicamentos anticonceptivos, todos y cualquiera de ellos", dijo al diario La Tercera el ministro de Salud, Jaime Mañalich. "Si un consultorio municipal se niega a entregar la 'píldora', tendremos que tomar medidas", agregó.
Desde 2010, y luego de una larga tramitación iniciada en el gobierno de la socialista Michelle Bachelet, está vigente en Chile una ley que garantiza el acceso a la llamada "píldora del día después" en el sistema público de forma gratuita, aunque obliga a los médicos a informar a los padres después de entregarla a menores de 14 años.
Sin embargo, según el nuevo reglamento, la información a los padres de los menores de 14 años será a criterio del profesional, pues se dispone que "toda persona tiene derecho a la confidencialidad y privacidad".
Hasta ahora, la falta de un reglamento claro de cómo aplicar la ley dificultó el acceso a la píldora sobre todo a las jóvenes, en un país conservador donde está prohibido el aborto en todas sus formas.
Un estudio de la Universidad Central de Santiago de 2011 señala que el 77,8% de los municipios dice entregar la píldora, mientras que un 10,9% aseguró que no lo hacía, al ser consultados los responsables de salud.
La principal razón aducida para no entregarla es la falta de existencias (31,4%) y de recursos humanos (17,1%).
Otro estudio de 2010, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), arrojó que el 30% de los municipios no entrega la píldora y un 39% lo hace con restricciones.