Monseñor Joaquín Mariano Sucunza es el elegido por el Santo Padre para que se convierta en el administrador diocesano de la Iglesia en la Ciudad hasta el momento en que haya un nuevo obispo al frente del Arzobispado.
De acuerdo con el derecho canónico, Jorge Bergolgio debe nombrar a un sucesor en la curia porteña dado que desde que fue elegido por los cardenales para suceder a Benedicto XVI su puesto quedó vacante.
El actual vicario general del Arzobispado de Buenos Aires, nacido en España en 1946, tendrá la misión de ocupar ese lugar y conducir el gobierno de la diócesis durante la transición.
El Arzobispado de la Ciudad es el más importante de todo el país, por lo que quien resulte continuador de Francisco pasará a tomar relevancia entre los integrantes de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).
El titular de la CEA, José María Arancedo, mantuvo una reunión con Cristina Kirchner en Roma para abordar una agenda abierta.