Hay personas que dejan huellas y marcas imborrables por donde pasan, que son capaces de empatizar con quien camina al lado y, al ver el dolor en una mirada, no pasan de largo. Así es Liliana Crigna, una mujer que decidió hacer "algo" por quienes vio debilitados porque la vida misma o el sistema social los habían puesto en un lugar de escasos privilegios.
Hoy, es la cómplice de cientos de sueños. Sin ir más lejos, solo en este año 700 almas se atreverán a hacerlos realidad. Por eso, que es tan inmenso como noble, Liliana fue la mujer elegida por Infobae para homenajear a todas en su día. Porque en ella se rescatan los valores de aquellas mujeres –también operarias textiles– que perdieron la vida al ser incineradas tan solo por pedir por sus derechos laborales. En memoria de ellas, este homenaje para todas las mujeres en su día internacional.
Liliana estudió Trabajo Social por el interés innato de solidarizarse con el otro y prestar ayuda a quienes la necesitaban. Durante el gobierno de Raúl Alfonsin fue directora de la Comisión de Acción Social del Concejo Deliberante, y desde allí impulsó la creación de la primera guardia telefónica gratuita que daba asistencia a mujeres golpeadas. También impulsó el nacimiento del primer refugio para mujeres de la Ciudad.
El inicio del nuevo siglo la encontró al frente de la Secretaría de Familia y Menor en el Gobierno de la Ciudad y desde 2004 encabeza el proyecto al que hoy dedica su vida: Fundación Paz por la No Violencia Familiar. Desde 2006 encabeza el proyecto "Cosiendo Redes", tan rico como ejemplar, que nació luego de dialogar con distintos diseñadores de indumentaria que se quejaron por la falta de mano de obra. El oficio textil había desaparecido, entonces nos pareció interesante empezar a capacitar a mujeres y hombres, porque la necesidad es para todos. Pero, sin lugar a dudas, son las mujeres las que se ponen en el lugar del aprendizaje".
"Esto es enseñar un oficio. El que tiene que venir acá tiene que tener la voluntad de querer trabajar, aunque sea en su casa", destacó, y contó que suelen estar en contacto con mujeres que como no pueden salir de la casa por diversos problemas tienen la opción de tomar un curso para arreglar prendas y trabajar de ello. Es madre de la reconocida diseñadora María Cher, empresa que junto a otras renombradas, brinda trabajo a los egresados de los talleres.
Fue a partir de su primer trabajo en el Prograna Alimentario Nacional del gobierno alfonsinista que Liliana se sintió conmovida por la realidad social: "Fui a censar en las distintas casas y fue muy fuerte el impacto que recibí de los problemas sociales que había. Me di cuenta ahí de que la mujer estaba cumpliendo un rol importantisimo: era jefa de hogar, se tenía que bancar montones de situaciones dificiles y complicadas. Esa mujer se levantaba tempranito, tenía que salir a trabajar, llevar a sus hijos a la guardería... Qué mujeres maravillosas, hoy me siguen emocionando. Además tenían problemas muy serios. Todo eso fue muy fuerte y me impulsó a empezar a trabajar".
De ese modo nacieron las primeras guarderías para los niños de esas trabajadoras y se armaron los comedores comunitarios para que nos les faltara ni a ellos ni a sus madres un plato de comida."Hoy lo que me interesa es empoderar a las mujeres desde el conocimiento, y desde allí se logran un montón de cosas". Crigna reconoció que siempre se sintió marcada por historias dolorosas, pero fue de ahí, de esos dolores, desde donde se sintió impulsada por ponerse a actuar.
Sin ocultar un solo segundo la calidez en sus ojos, Liliana contó a este medio que, cuando jovencita y estudiante de Historia, cada vez que veía a una persona pobre se condolía sin saber qué hacer por ella. Luego, la vida puso a su paso la carrera de Trabajadora Social, la cual define como"herramienta para poder cambiar nuestra realidad". "Ellos también me modifican a mí, no es solo el profesional el que modifica la vida del otro, ellos nos modifican a nosotros también", dijo, y confesó que le costó mucho llegar a lograr el presente de Cosiendo Redes. Tuvo un buen inicio: sabía qué era lo que no quería. No quiso estar detrás de un escritorio viendo la realidad seguir un curso sellado por el destino. Se puso a laburar en pos de los cambios que soñó lograr.
Terminó la entrevista y Liliana se fue a su oficina para seguir organizando el nuevo curso que se iniciará en abril; partió con nuevos proyectos en la mente que hasta incluyen la alfabetización de los mayores que no tuvieron antes la posibilidad de estudiar, ni siquiera de aprender a leer.
Es una mujer dulce, sensible, con esa espectacularidad que brindan la ternura y la fortaleza cuando se unen en un solo corazón. Es una mujer que tiene la capacidad de dejar de ver sólo el espejo y mirar todo y a todos los que la rodean. Es un ejemplo digno para homenajear a cada una en este día.