El subte de Londres festeja sus 150 años con una muestra de su cartelería

Inaugurada en 1863, es la red de subterráneos más vieja del mundo. Se exponen los mejores diseños utilizados en el último siglo y medio. Fotos

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El subte de Londres fue inaugurado el 10 de enero de 1863. Se trata de uno de los primeros subterráneos construidos en el mundo. Pocos meses después de su inauguración ya tenía 26.000 usuarios. Ahora, con una red de 270 estaciones, 3,5 millones de viajeros diarios y 402 kilómetros de vías, el London Underground es el cuarto más grande del mundo, detrás de las líneas subterráneas de Seúl, Shanghai y Pekín.

Poster Art 150. London Underground's Greatest Designs (Cartelería 150. Los más grandes diseños del Subte de Londres) es una muestra que tiene lugar en el Museo del Transporte de Londres hasta el 27 de octubre, y conmemora los 150 años de la apertura del subterráneo con una colección de carteles de todas las épocas que alguna vez lucieron en las estaciones y los trenes de la red.

Desde la última celebración (en 1963, con el centenario) no se había ofrecido una retrospectiva tan completa. Los carteles fueron seleccionados de un catálogo de 3.300 por un equipo de expertos que eligieron 150 obras como representativas de la profundidad del catálogo que tiene en propiedad el museo.

Los carteles tienen la firma de artistas como Man Ray, László Moholy-Nagy o Edward McKnight Kauffer, así como de otros desconocidos, e incluso anónimos.

Ya en 1986 el programa comenzó a conocerse con el nombre Art on the Underground y enumeraba entre sus diversos objetivos "aumentar la exposición del arte público y llenar espacios publicitarios no vendidos".

A principios de enero el artista Mark Wallinger –ganador del Premio Turner– presentaba la pieza Labyrinth –que puede verse en 270 estaciones– y declaraba: "Estoy convencido de que el sueño de todo artista es crear una obra permanente que llegue a tantas personas". El subterráneo londinense (conocido como The Tube) es, para él y para muchos otros creadores, una de las mejores galerías del mundo.

Para esta ocasión, Wallinger creó 270 piezas de arte, una para cada estación, que parten de un laberinto circular único, pero que tienen relación entre sí. Las creaciones fueron realizadas en esmalte vidriado, material usado en los logotipos del propio subte, y en colores blanco, negro y rojo.