'El origen del mundo' de Courbet 'no perdió la cabeza'

En un comunicado, el Museo de Orsay calificó de "fantasiosa" la hipótesis, defendida por un coleccionista que dice poseer la continuación de la obra de Gustave Courbet

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"El origen del mundo no perdió la cabeza", señaló con ironía el Museo de Orsay, que añadió que el lienzo de 1866 "es una composición terminada y en ningún caso el fragmento de una obra mayor", algo que confirman los testimonios del siglo XIX.

Los testimonios referidos a la pintura cuando la tenía el primer propietario, el diplomático Khalil Bey (que fue probablemente quien la encargó), confirman que la imagen era de una mujer "desnuda sin pies y sin cabeza".

Además, los estudios técnicos que se hicieron en los años noventa no permiten pensar que se hubiera sometido a ninguna modificación para hacer desaparecer el rostro que supuestamente diera identidad a uno de los iconos más sulfurosos de la historia del arte.

En resumen, El origen del mundo presenta, por tanto, características técnicas totalmente comunes con las que hay en cientos de lienzos contemporáneos.

El coleccionista anónimo que dice disponer de la cara del desnudo de Courbet sostiene que aunque su cuadro no está firmado, ha localizado las iniciales GC invertidas en la oreja de la mujer representada.

En la exclusiva que dio a la revista Paris Match, se dio a entender que la mujer cuyo pubis sirvió de modelo para Courbet podría haber sido Joanna Hiffernan, una amante del pintor.

El supuesto Courbet se pintó, siempre de acuerdo con la tesis del coleccionista, entre 1858 y 1869, y unos cortes en los bordes de la obra harían pensar que fue separado de una tela más grande.