El veterano holandés Johan Cruyff (65) decidió, ayer, poner el punto final a su carrera como director técnico. Su último partido al frente de la selección de Cataluña tuvo como resultado un empate a 1, contra Nigeria, en el estadio de Cornellá - El Prat.
"Ha sido un orgullo dirigir este equipo", dijo el ex integrante de la naranja mecánica. "Lo he hecho con mucho gusto y me he encontrado con jugadores que querían estar aquí. No creo que vuelva a entrenar más, no me veo en otro banquillo aunque siempre hago demasiadas cosas y no voy a estar aburrido", agregó.
Luego de tres años al frente del seleccionado catalán, el entrenador se despidió ante el público local. Algunos lo aplaudieron y, otros, lo silbaron. Para Cruyff fue una noche muy diferente a aquella en 1974, cuando el Olímpico de Ámsterdam colmado de personas lo aplaudió, durante la histórica goleada al seleccionado argentino.
Por último cabe destacar que pese al retiro, el apellido Cruyff seguirá sonando por los vestuarios y en la prensa. Porque el nieto de Johan, Jessua Andrea Angoy Cruyff, abandonó las inferiores de Barcelona durante 2011 y hoy promete futuro en la reserva del Wigan.