El hecho se produjo mientras el fotógrafo pretendía tomar una imagen del cantante en su Ferrari, creyendo que éste se encontraba en el vehículo, pero Bieber no estaba allí. Su Ferrari blanca apareció estacionada en el Sepulveda Boulevard y el paparazzi cruzó la calle para tomarle imágenes.
En ese momento, otro automóvil que apareció en la escena lo atropelló, provocándole heridas que obligaron a internarlo en un hospital. Allí murió en la tarde del 1º de enero. No se ha informado la identidad del fallecido, aunque trascendió que tiene 29 años.
A la izquierda, la policía cierra el lugar del accidente; a la derecha, la Ferrari (archivo)
En una declaración publicada por CNN, Bieber expresó su pena por la situación: "A pesar de no estar presente ni directamente involucrado en este trágico accidente, mis pensamientos y plegarias están con la familia de la víctima".
También agregó un reclamo a las autoridades para que dicten leyes sobre el tema paparazzis: "Espero que esta tragedia inspire una legislación o los pasos que sean necesarios para proteger la vida y la seguridad de las celebridades, los oficiales de policía, el público inocente y los mismos fotógrafos", dice la nota.