La incertidumbre sobre la capacidad de los legisladores estadounidenses para alcanzar un acuerdo antes del plazo de fin de año y evitar un severo ajuste fiscal debilitó al yen, favoreciendo a las acciones japonesas.
De todos modos, el mercado financiero japonés operaba con poco volumen debido a que muchos de sus participantes estaban ausentes por los días festivos.
El dólar subió hasta 84,965 yenes en los primeros negocios de Asia cuando los mercados japoneses se acercaron a los inversores globales, que habían reaccionado unas horas antes a los comentarios que hizo el fin de semana el futuro primer ministro Shinzo Abe, quien elevó la presión sobre el Banco de Japón.
Durante un encuentro con representantes del principal grupo de cabildeo empresarial japonés, Keidanren, Abe reiteró los pedidos para que el organismo monetario impulse un audaz alivio monetario para vencer a la deflación, por medio de la fijación de una meta inflacionaria de 2 por ciento.
El yen ha estado presionado en semanas recientes como resultado de las expectativas de que el Banco de Japón se verá impulsado a adoptar medidas de estímulo monetario más drásticas el próximo año.
Los analistas anticipaban que el dólar seguiría firme esta semana en la medida que los inversores repatríen dólares, y es probable que el estancamiento fiscal estadounidense siga limitando el apetito de los inversores por activos de riesgo y eleve el atractivo por el dólar como refugio seguro.
Los legisladores estadounidenses y el presidente Barack Obama estaban celebrando la Navidad y difícilmente las negociaciones fiscales se reanuden hasta más adelante en la semana.
El presidente de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense, John Boehner, no logró conseguir respaldo para un plan impositivo, generando temores de que Estados Unidos podría enfrentar el "abismo fiscal", un ajuste de u$s600.000 millones en recortes de gastos y alzas impositivas a partir del 1 de enero.
El promedio bursátil Nikkei de Japón reanudó las operaciones tras un fin de semana largo de tres días y cerró con un avance de 1,41 por ciento. Con esa subida, retomó la marca clave de 10.000 puntos que había perdido el viernes, cuando el fracaso de Boehner desató una ola de ventas generalizada. En la medida que el yen siga débil, el Nikkei continuaría con un buen respaldo.