AFP 163
AFP 163


Ya es una tradición que los mandatarios emigren casi inmediatamente después de entregar el poder.  De hecho, en las últimas décadas sólo dos ex presidentes han conseguido quedarse en México: Miguel de la Madrid, que gobernó entre 1982 y 1988, y Vicente Fox cuyo período abarcó de 2000 a 2006.

Según un artículo de BBC, algunos salieron del país por un virtual exilio impuesto por el nuevo presidente. Otros para evitar escándalos por irregularidades y crisis en sus respectivos Gobiernos.

Ahora Calderón se mudará a Massachusetts, Estados Unidos, donde a lo largo de 2013 participará en el Programa Angelopoulos de Líderes Públicos Globales de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy.

Aunque oficialmente el viaje tiene razones académicas, analistas consideran que la salida del país es por la seguridad del ex presidente y su familia, tras los seis años de guerra contra el narcotráfico que causaron la muerte a más de 60.000 personas.

De acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR), durante su Gobierno Calderón recibió al menos seis amenazas contra su seguridad.

El riesgo fue tal que en 2007, antes de realizar un viaje a Tamaulipas, el presidente mexicano grabó un video para despedirse de sus hijos pues su equipo de seguridad tenía sospechas fundadas de que podría ocurrir un atentado a su avión.

      

Crisis y corrupción

Con Calderón será la primera vez en la historia reciente que un ex mandatario abandona el país sin que existan problemas financieros y políticos de por medio.

Distinto es el caso de Luis Echeverría Álvarez, quien al concluir su Gobierno en 1976 el país vivía una fuerte crisis económica y una ola de violencia por la confrontación de policías y militares contra grupos guerrilleros.

Echeverría quiso seguir al frente de su Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo pero en lugar de ello debió viajar como embajador a Australia por órdenes de su sucesor, José López Portillo.

López Portillo también se fue del país al concluir su Gobierno, en 1982, entre acusaciones de corrupción y una nueva crisis financiera por un excesivo endeudamiento gubernamental para financiar proyectos petroleros que no prosperaron.

Pasó varios años en Europa, donde con frecuencia encontraba a mexicanos que, al reconocerlo, lo insultaban.

Años después, en 1995, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari siguió el mismo camino después que su hermano Raúl fue encarcelado con la acusación de ordenar el asesinato de su cuñado.

También ese año estalló una de las crisis económicas más severas de la historia mexicana, que según funcionarios del nuevo Gobierno -encabezado por Ernesto Zedillo- fue provocada por el mal manejo financiero en el equipo de Salinas.

Paradójicamente, Ernesto Zedillo también abandonó México al concluir su administración y después que el PRI (Partido Revolucionario Institucional) perdiera el poder tras 70 años de Gobierno.

El mandatario vive desde 2000 en Estados Unidos y hasta ahora es el único que no parece interesado en regresar a su país.

Gerardo Ávalos Tenorio, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló que "todos los ex presidentes vuelven subrepticiamente a México, aunque no lo hacen para participar en actividades políticas. Se quedan al precio de no hablar"