La esquina de Soler y avenida Juan B. Justo, en el barrio porteño de Palermo, se encuentra desde hace un tiempo con custodia policial permanente. Sucede que vecinos y transeúntes realizaron una serie de denuncias por robos en la zona, potenciados por la existencia de un asentamiento ilegal en las bodegas del ferrocarril. Según confiaron fuentes policiales y vecinos a Infobae, los asaltantes lo utilizan como medio de escape.   

El ingreso al predio ocupado es por un camino de tierra, sendero por el cual se fugan delincuentes, que aprovechan la oscuridad del lugar. Una vez adentro, se pudo constatar la gran presencia de familias en situación de calle dentro de las bodegas, en donde viven bajo pésimas condiciones y sin el control sanitario correspondiente.

      

Fuentes de la

comisaría 25

confirmaron a este diario que la custodia se dispuso tras las múltiples denuncias, y señalaron que se ordenó a los agentes evitar que se pare allí gente para pedir limosna, como era habitual en esa esquina, o como sucede a cinco cuadras de ahí, en Santa Fe y Juan B Justo.

Según relatan vecinos de la zona, la ola de robos disminuyó considerablemente tras la custodia. Y recordaron que, antes del desalojo de las ex bodegas Giol, donde vivían cientos de familias, el barrio era directamente intransitable. Aseguran que no se trataba de robos violentos, sino más bien de arrebatos espontáneos, sobre todo a transeúntes ocasionales. Y reconocieron que aún no hay ninguna orden de desalojo de los asentamientos.

Pero los problemas no terminan ahí. Desde la Policía también revelaron que cada tanto los okupas generan disturbios y molestan a los vecinos y peatones, más allá de los problemas de inseguridad. Afirman que, incluso, muchas veces tienen que intervenir por conflictos entre ellos y que muchas veces llegan a tornarse serios.

De igual forma, Infobae dialogó con uno de los habitantes del asentamiento, quien manifestó su posición de no moverse del lugar, pese a que están instalados allí de manera ilegal. "No nos vamos a ir hasta que nos den un predio donde podamos armar una casita para las 50 familias que estamos viviendo ahí", manifestó uno de los okupas, que se identificó como "Varelita".

"Nos quieren desalojar directamente y no lo vamos a permitir. Todos están conmigo y juntamos firmas. Pero no nos vamos a ir. No lo vamos a permitir", sentenció el hombre. En tanto, uno de los vecinos afirmó que hay episodios de inseguridad, pero considera que desde el desalojo de las 150 familias que habitaban en las ex bodegas Giol y donde funciona ahora el Ministerio de Ciencia y Tecnología, "mejoró" la situación.

      

Sin embargo, otros vecinos dieron cuenta de la situación de inseguridad. Dos estudiantes extranjeros dialogaron con este diario y dijeron que en su edificio entraron a robar dos departamentos y si bien no lo adjudicaron directamente a los habitantes del asentamiento, dejaron entrever que podría tratarse de ellos

Hace un mes exactamente, un hombre fue violentamente apuñalado en la esquina de la avenida Juan B. Justo y Honduras, en plena luz del día y en las inmediaciones de las bodegas tomadas. La víctima fue abordada por al menos un delincuente que la quiso asaltar. El hombre intentó resistirse y provocó la ira del malviviente, que lo apuñaló tres veces con un cuchillo grande de mango negro, similar a los que se utilizan en la cocina.

Desde ese momento, los vecinos del barrio ya manifestaban estar preocupados por la creciente ola de asaltos que se producen a plena luz del día, incluso en zonas muy transitadas. Una de las hipótesis sobre el agresor plantea que abordó a la víctima luego de salir del predio tomado. Hasta ahora el hecho no se ha esclarecido.  

La recuperación de la zona

A metros de las bodegas ursurpadas y sólo cruzando la calle Soler, se ubica el Polo Tecnológico, construido en el predio donde estaban las ex bodegas. Estas instalaciones estuvieron ocupadas durante mucho tiempo y en reiteradas oportunidades. Tras la intervención de la Justicia y de arduas negociaciones, fueron recuperadas el 14 de abril del año pasado.

Un día después se comenzó con la demolición del edificio, que estuvo ocupado por decenas de familias, las cuales fueron reubicadas en diferentes lugares de la Capital Federal. La última toma del predio del barrio porteño de Palermo se originó el 21 de diciembre de 2010 cuando centenares de familias ingresaron ilegalmente en el lugar, luego de ser desalojados de una villa que estaba frente al hospital Argerich.

      

Tenía varios sectores separados por una pared que servía como cimiento y

cada uno medía aproximadamente 6 metros cuadrados de largo por cuatro metros cuadrados de ancho. 

En cada uno de ellos vivían entre seis y ocho familias con cuatro integrantes cada una como promedio,

lo que hace que alrededor de 32 personas vivieran hacinadas.

En ese momento, la denuncia por la toma de los terrenos fue realizada por el entonces secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

Finalmente, el 6 de octubre de 2011 fue inaugurada en ese lugar la sede del Ministerio de Ciencia, Tecnología, e Innovación Productiva, del CONICET y de Institutos Interdisciplinarios. A pesar de que allí funciona el organismo del Estado, algunas familias que no aceptaron irse de la zona, son las que permanecen allí, sin intención de moverse, mientras que los vecinos del barrio aguardan la orden desalojo por parte de la Justicia.

Credito fotos: Nicolás Stulberg