La megacausa por la mafia de los medicamentos quedó a un paso del juicio oral y público luego de que uno de los querellantes, Laboratorios Abott, pidió al juez federal Norberto Oyarbide que eleve el caso para que sean juzgados los sospechosos de cometer el delito de comercialización de fármacos adulterados o vencidos, según comentaron fuentes judiciales a Infobae.
En los próximos días, la misma medida podría ser solicitada por el fiscal federal Luis Comparatore, quien impulsó la investigación.
Una vez que todas las partes se expidan y tras el correspondiente requerimiento de elevación a juicio del fiscal, el juez Oyarbide enviaría el caso para sorteo de un tribunal, ya que la causa está en condiciones de ser sometida a juicio oral.
Juan José Zanola, quien estuvo dos años con prisión preventiva hasta que fue liberado por la Cámara Federal, está acusado como el jefe de una asociación ilícita que comercializó medicamentos adulterados o vencidos. Junto al gremialista, se encuentran procesados su mujer, Paula Aballay, y el empresario Néstor Lorenzo de la droguería San Javier, entre otros.
En tanto, el fiscal Comparatore pidió elevar a juicio oral y público otro caso de venta de medicamentos adulterados, en el marco de una investigación que involucra a Ricardo Bruno, dueño de droguería Arcasel; de su pareja, Vanina Beatriz Postigo, y del empleado Fabio David Ferreira, según confirmaron las fuentes consultadas.
Bruno está sindicado como "jefe" de una asociación ilícita dedicada a la venta de medicamentos adulterados.
Oyarbide determinó en su momento que la droguería Arcasel ponía a la venta medicamentos que eran robados o adulterados, y el caso ya estaría en condiciones de ser sometido a juicio.