El canto "Cristiano es una Barbie" sacó de quicio a Cristiano Ronaldo: fue el domingo pasado cuando hinchas del Mallorca repudiaron al portugués luego de un intento fallido de anotación, que expuso una vez más la resistencia de los hinchas para con el luso, que ahora busca un asesor para mejorar sus relaciones públicas.
Jorge Mendes, uno de los representantes más influyentes del mundo, es quien desde hace tiempo maneja esa faceta en la carrera de Cristiano, quien lo instó a potenciar el posicionamiento de su imagen para revertir el desprecio que en muchas ocasiones generan sus actitudes.
Fue entonces por eso que el portugués asistió hace pocos días a Milan para oficiar como mediador en un programa de TV y lograr la reconciliación de una madre con su hija.
El golpe recibido en la premiación al mejor jugador de Europa que perdió con Andrés Iniesta, el ganador, y con Lionel Messi, segundo en la votación, fue un obstáculo muy duro de sobrepasar para el siempre egocéntrico Cristiano quien, tras ese episodio, sugirió su salida del Real Madrid por no sentirse contenido por hinchas, compañeros y dirgentes.
Ahora, CR7 busca un cambio para un solo objetivo: dejar de salir en segundo plano en las fotos de las premiaciones de los mejores futbolistas del mundo.