Le Pain Quotidien llega al país de la mano del emprendedor argentino Nahuel Román, quien luego de desarrollar su carrera profesional en el exterior y contribuir con el crecimiento de la compañía en distintas ciudades europeas decidió, junto a un grupo inversor, volver al país acercando una propuesta gourmet con presencia internacional.
El primer local que inauguró la cadena europea está ubicado en Salguero 3075, Palermo, y forma parte de un plan estratégico de inversión que ronda los USD 5.6 millones y, como consecuencia, la creación de 500 nuevos puestos de trabajo. Además, se prevé alcanzar una facturación anual de $7 millones de pesos por cada local.
Antes de desembarcar, ¿hicieron una evaluación sobre el mercado argentino? ¿Qué resultados desprendió la misma?
Llevamos Le Pain Quotidien a otros países y empezamos a evaluar el potencial de Argentina. Hace dos años atrás se abrió en Mexico DF y se empezó a proyectar la apertura en Brasil, en San Pablo, y se dio con mucho éxito. El contexto económico de 2011 –en Argentina- nos parecía muy interesante, si bien hoy cambió. En Buenos Aires hay una oferta muy grande pero es cierto que la oferta que existe en el mercado es muy general. Le Pain justamente lo que hace es una línea de panes muy diversa. Nuestro producto es orgánico, dentro de la variedad de panes que tenemos hay 14, eso nos permite llegar al mercado con una oferta variada y muy aceptada por el público de Buenos Aires, que es un público exigente y que valora productos europeos.
¿Qué cambio fue el que notaste con respecto al 2011?
En 2011, cuando empezamos a hacer el research a nivel real state para ver dónde nos podíamos ubicar en Buenos Aires, además hicimos un plan sobre cuántos puntos de venta implementar en la Ciudad. A nivel real state encontramos una ciudad donde podemos abrir 15 locales, también encontramos opciones muy interesantes a nivel arquitectónico donde podemos armar locales con el estilo de Le Pain Quotidien. A nivel resultados económicos, encontramos una sociedad que tiene valores altos, no muy diferentes a los de otras ciudades del mundo. Vimos un potencial enorme y la verdad que cuando llegamos a principios de año para instalar esta compañía nos encontramos con algunos cambios importantes pero que en ningún momento nos hicieron dudar de ingresar al país. Nuestros negocios son negocios de largo plazo, son negocios para invertir. En Argentina podemos tener una rentabilidad mayor que en otros mercados y lo que más nos convenció es que no tenemos competencia, nadie hace un pan como el nuestro ni hay cafeterías que tengan la atmósfera de Le Pain Quotidien. Vimos un muy buen negocio para nuestro concepto de negocio en donde nos ubicamos en locaciones muy pintorescas, vamos a ubicarnos en sitios con un público cautivo y un nivel sociocultural y económico alto. La verdad es que más allá de cualquier cambio que pueda surgir en la economía, no le vemos riesgos para un negocio como el nuestro.
¿Cómo es el consumidor argentino?
Es un consumidor que valora las marcas internacionales, que lleva dentro del ADN un elitismo interesante desde el punto de vista que es un consumidor crítico y que valora la calidad.
¿De cuánto es la inversión en cada tienda?
Cada local tiene una inversión de 400.000 dólares aproximadamente.
¿Cuál será el próximo local?
En un mes abren en Armenia 1641, el siguiente en Nordelta en febrero de 2013, seguimos Recoleta y después Belgrano.
¿Cómo surgió la idea de desembarcar en Buenos Aires?
Yo vivo hace 11 años afuera pero soy argentino. Tenía ganas de volver a casa, tengo tres hijos y tengo intenciones de criarlos en mi país y viendo la oportunidad que aprecia aposté por liderar este proyecto en mi país.