En poco más de 200 días, el contexto que lo puso en el centro de la escena mutó de manera extrema.
En marzo de 2012, Ibáñez fue noticia tras aparecer en TV cuando peleaba cuerpo a cuerpo para repeler una invasión de tribuna en un partido entre Chacarita y Atlanta; el funcionario estaba allí porque formaba parte de la comisión directiva del "Bohemio".
Ese hecho le generó un gran dolor de cabeza: en ese momento se desempeñaba como director ejecutivo de la Agencia Gubernamental de Control y la defensora adjunta del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Graciela Muñiz, pidió su renuncia.
En ese contexto fue apuntado desde varios sectores y debió darle explicaciones a Mauricio Macri; el jefe de Gobierno aceptó los argumentos de Ibáñez, quien adujo que había actuado "en defensa propia".
Siete meses después de ese episodio violento, el funcionario porteño recibió la noticia que lo puso en los medios dentro de un ámbito totalmente distinto: será el encargado de manejar los recursos humanos, financieros y económicos de la prestigiosa sala teatral porteña. Del tablón al Colón.