Las sesiones de diván entre Freud y su hija

Se publican en Francia cartas terapéuticas entre el padre del psicoanálisis y su hija Anne, a quien trató. ¿Su relación fue el nacimiento del complejo de Edipo?

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Francia recompiló cerca de 300 misivas datadas entre 1904 y 1938 en un libro inédito que revela la relación entre Sigmund y Anne Freud. Las cartas dan a conocer las charlas terapéuticas que mantenían padre e hija durante el tratamiento, que se prolongó desde 1918 hasta 1922 y en el cual llegaron a tener hasta seis sesiones semanales.

Anne nació en la ciudad de Viena el 3 de diciembre de 1895. Fue la sexta y última hija del matrimonio del padre del psicoanálisis y Martha Bernays. Fue la única de la familia que se dedicó a la disciplina de su padre. Soltera y sin hijos, se especializó en la psicología infantil e incluso abrió su propia clínica en 1938.

La relación entre ambos es, tal vez, el mejor ejemplo de la teoría del complejo de Edipo defendida por Freud. Distanciada de su madre, la joven siempre estuvo muy unida afectivamente a su padre.

También tuvo una relación difícil con su hermana Sophie, con quien rivalizaba. De hecho, al ser la única soltera de sus hermanos, fue la que se ocupó de su padre hasta su muerte en 1939. 

En el libro "Sigmund Freud. Cartas a sus hijos" ('Sigmund Freud, lettres a ses enfants') no están incluidas las dirigidas a Anne. Así, a diferencia de las misivas que le dirige a su hija menor, en las que remite al resto de sus hijos (Mathilde, Martin, Olivier, Ernst y Sophie) el médico neurólogo austriaco los instruye sobre el amor y la sexualidad pero esta vez más como padre que como terapeuta.