Se acababa el partido por la segunda fecha de la fase de grupos de la Champions League y el Borussia Dormund se imponía en el marcador, pero el árbitro decidió cobrar un penal para el Manchester City.
Hasta ahí, todo normal. Pero cuando Mario Balotelli agarró el balón para hacerse cargo de la ejecución, el portero se le arcó para intimidarlo. Lejos de lograrlo, el italiano definió con clase para igualar el resultado.
Luego, el futbolista se dirigió a agarrar el balón para que se reanude el juego rápidamente y en el trayecto le hizo al portero los típicos gestos de "charlatán" y "cag..".
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