La deuda pública de España alcanzará el 90,5% del Producto Interior Bruto (PIB) el próximo año, muy por encima de la ya elevada tasa del 85,3% de este año. A mismo tiempo, el dinero para las partidas por desempleo se reduce en un 6,3%.
Sólo por los intereses de deuda, el Estado deberá pagar 9.742 millones de euros más en 2013. Eso equivale, prácticamente, a lo que el Gobierno de Rajoy recortó en educación y sanidad. Esto significa que el Estado debe afrontar un incremento de gasto del 5,6 por ciento.
Los españoles deberán ya más de
. Estas emisiones se concentran en Letras del Tesoro y en Bonos y Obligaciones del Estado, aunque no se descartan emisiones en divisa extranjera o emisiones en otras
La partida destinada a pagar deuda es la que más sube de todos los presupuestos, un 33,8% más el próximo año, por lo que las obligaciones del Estado equivaldrán a un 22,7% del total del gasto público.
El proyecto de presupuestos para 2013 señala además que aumentarán las emisiones de corto plazo en detrimento de bonos y obligaciones debido a la preferencia actual de los inversores.
Pese a que la tasa de desempleo para el próximo año se mantiene en los mismos niveles que los del actual, el Gobierno reducirá un 6,3% las prestaciones por desempleo, es decir, 1.807 millones de euros.
Como le sucediera a los países del sur, que han pagado ya muchas veces la deuda que debían en el momento de la crisis de la deuda de los años 80, España no deja de endeudarse para pagar las antiguas deudas. Las becas y ayudas a estudiantes, que representan la mitad de la dotación de educación, se reducen un 3,8%.