Ídolos se buscan: historias de estrellas fugaces y fanatismos repentinos

El caso de Sergio "Maravilla" Martínez es uno más de los deportistas argentinos que como consecuencia de un resultado pasaron del ostracismo mediático a provocar la discusión del "nuevo ídolo". ¿Se mantendrá el quilmeño en el centro de la escena?

162
AP 162

La evaluación de los estudios realizados al hincha argentino arrojaron el siguiente diagnóstico: el paciente padece de exitismo, es resultadista, oportunista y, sobre todo, carece de ídolos. Así surge de los datos relevados desde que el mundo es mundo y que terminaron por confirmarse desde que Sergio "Maravilla" Martínez es campeón mundial.

Que el quilmeño sea tema diario de conversación desde un mes antes de su pelea con Julio César Chávez Junior y se mantenga hoy como trending topic de los argentinos es llamativo: "¿Dónde nos juntamos para ver la pelea?", "¿Viste la pelea?", "¡Qué fenómeno Maravilla Martínez!", fueron las frases más escuchadas de los últimos días.

La irrupción del quilmeño es un caso para el análisis: Sergio Gabriel Martínez se convirtió para los argentinos en "Maravilla" a los 37 años, momento de su consagración, pese a haber debutado como profesional en diciembre de 1997.

Read more!

Desde aquel enfrentamiento con Cristian Marcelo Vivas en Ituzaingó, se subió al ring otras 25 veces en la Argentina (24 triunfos y un empate) hasta que, cansado de no ser tenido en cuenta por los grandes patrocinadores, se fue a vivir a España.

Nadie ponía en los buscadores su nombre. No era tema de conversación. Ya radicado en la localidad de Alovera, donde comenzó su relación profesional con el entrenador que lo llevó a la cima del mundo, entre el 26 de abril de 2002 y el 17 de abril de 2010 llevó a cabo 22 peleas entre España, Estados Unidos e Inglaterra, con un resultado de 20 victorias, un empate y una derrota.

Fue el 20 de noviembre de 2010, cuando su documento denunciaba ya 35 años, el momento en el que en la Argentina se empezó a escuchar su nombre tras una pelea en Atlantic City con el norteamericano Paul Williams que ganó luego de un tremendo nocaut.

Recién allí su nombre se hizo "amigable" para los argentinos. Ahora todos lo conocían, todos tenían una anécdota para contar, ahora todos querían destronar a Carlos Monzón y erigían en su lugar a la "Maravilla" que, hasta su apoteosis con Chávez Jr., peleó otras cinco veces en la escena grande del pugilismo.

En el medio, su raid mediático: entrevistas aquí y allá, fue cara de marcas de indumentaria, bailó por un sueño en el programa de Marcelo Tinelli y volvió a Las Vegas para su consagración. Hoy, todos hablan de "Maravilla", todos saben de boxeo, todos lo vieron, todos hablaron, todos lo seguían de antes sólo que no lo decían.

La herramienta de Google que permite conocer la trascendencia de algo o alguien en la red muestra con absoluta claridad cómo Sergio "Maravilla" Martínez pasó de anónimo a trending topic en apenas dos años.

Otros casos de deportistas argentinos de "fama repentina" y rápido paso al "ostracismo del resultado" (según relevamiento del buscador de Google):

Ángel Cabrera: sus picos de aparición mediática fueron tras ganar el US Open 2007 y el Masters de Augusta 2010. Su carrera, sin embargo, comenzó en 1997.

Georgina Bardach: su momento de gloria en los buscadores se ubica en agosto de 2004, momento en el que ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos. Luego pasó al olvido.

Sebastián Crismanich: hasta su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, su ratio (tráfico en la web) de búsqueda arrojaba resultados negativos.

Los Pumas: el fanatismo por el seleccionado de rugby sólo se hace efectivo en los momentos de disputa de algún torneo grande. Sucedió con el Mundial 2007, cuando finalizó tercero, logrando así el mejor resultado histórico. Luego los picos de búsqueda bajaron casi al mínimo para instalarse nuevamente en el Mundial 2011 y en el actual Rugby Championship.

Los casos sobran: hasta el mismísimo Lionel Messi era ignorado para los argentinos hasta su explosión en el Barcelona, y es hoy uno de los nombres más buscados en la red.

En el racconto de historias mediáticas fugaces, los nombres salen a borbotones: Paula Pareto, Carlos Baldomir o la interminable lista de futbolistas de un domingo iluminado y tapas de diarios a la desaparición absoluta. Mientras tanto, ídolos se buscan.

Read more!