Brigit Lorena González, de 14 años, caminó hacia el patio principal del colegio técnico Francisco Núñez Pedroso, sacó de su bolso un arma y realizó un disparo al aire para llamar la atención de los otros alumnos.
Estuvo un tiempo blandiendo el revólver, colocándoselo en diferentes partes del cuerpo. Pese a que los docentes y pedagogos de la escuela le pedían que no se hiciera daño, se apuntó en el estomago y se disparó.
La joven fue llevada inmediatamente al Hospital San José de Mariquita, en el departamento de Tolima, donde llegó sin signos vitales.
Diecinueve de los alumnos de la institución debieron ser atendidos porque quedaron en estado de shock. "Llegaron con un cuadro de ansiedad, tres muy agitados e incluso a uno de ellos tuvimos que suministrarle medicamentos para tranquilizarlo", señaló Hernando Elías Montoya, gerente del hospital municipal.
La menor cursaba sexto grado y las autoridades aún no establecieron los motivos reales por los cuales decidió suicidarse.
La policía maneja varias hipótesis, una de las cuales está relacionada con los problemas familiares. Su madre, Liliana González, vive en Bogotá y su padre falleció. De ella se había hecho cargo una vecina.
En diálogo con la radio RCN, la mujer confesó que no hablaba mucho con la joven y que hacía mucho tiempo que no le veía. "Me duele pensar que no tuve contacto con ella", aseguró.
El director del colegio, Carlos Ángel Orjuela, señaló que la adolescente tenía "problemas de afecto". "Se veía que sufría para sobrevivir. Ella fue acogida por los profesores. Era muy entusiasta, aunque a veces tenía problemas de tolerancia", contó.