Grooveshark se enfrenta a demandas, aún pendientes, de gigantes de la industria discográfica de la talla de Universal Music, Sony Music Entertainment y Warner Music por violar derechos de autor.
El servicio de streaming de música es acusado de ofrecer canciones de la que no posee los derechos y de permitir a los usuarios escuchar música subida por otros usuarios, libremente, al margen de cuestiones de copyright.
Debido a las demandas, Apple retiró la aplicación de iTunes hacia fines de 2010. Ocho meses más tarde, Google hizo lo propio en su tienda online, Google Play.
Grooveshark argumentó que había aplicaciones que estaban utilizando su nombre ilegalmente para permitir a usuarios descargar música gratuita, algo que el servicio de streaming sostiene que no hace.
A partir de ayer, la aplicación está nuevamente disponible en la tienda de Google. La descarga es gratuita, aunque si se quiere acceder a funciones premium, el costo es de u$s9. En iTunes, la aplicación no se encuentra disponible.