La decisión de Lexmark puede ser comparada a la tomada por Kodak acerca de suprimir su negocio de cámaras digitales. Es decir, un histórico fabricante despidiéndose de su negocio más popular entre los consumidores.
El paso de Lexmark comprende además el despedir a cerca de 1.700 personas para enfocarse en sus negocios de impresión láser y de software e imágenes, que presentan mejor rentabilidad.
Lexmark dijo también que está trabajando con asesores estratégicos para explorar la venta de su tecnología relacionada a la inyección de tinta.
Su unidad Perceptive Software, que compró en 2010, provee software y servicios utilizados para la gestión de documentos, flujo de trabajo, imágenes y otros contenidos.
El mes pasado, la empresa reportó resultados trimestrales mucho más débiles de lo esperado debido a una caída en la demanda en Europa y la fortaleza del dólar, y recortó sus previsiones para todo el año. Los anuncios provocaron una caída en sus acciones a mínimos de dos años.
Lexmark dijo que cerrará su plata de Cebu, en Filipinas, en 2015.
La empresa, que tiene unos 13.300 empleados en todo el mundo, dijo que continuará entregando servicios, apoyos y suministros post venta para sus impresoras a inyección que actualmente están en funcionamiento.