Lino Barañao: "Tecnópolis es una ventana a la Argentina del futuro"

En diálogo con Infobae.com, el ministro de Ciencia y Tecnología destacó el papel de la megamuestra para despertar vocaciones y aseguró que las carreras tecnológicas son una escalera de ascenso social

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 Nicolás Stulberg 162
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En diálogo con Infobae.com, el ministro de Ciencia y Tecnología destacó el papel de la megamuestra para despertar vocaciones y aseguró que las carreras tecnológicas son una escalera de ascenso social
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"Creemos que hay que empezar con los más chicos", explicó Barañao en su despacho al ser consultado por la orientación hacia el público juvenil que exhibe este año Tecnópolis. "Las vocaciones se consolidan en edades muy tempranas, entonces apuntamos a captar la curiosidad infantil", precisó.

Según la organización, la muestra de arte, ciencia y tecnología ubicada en Villa Martelli recibió ya un millón de visitantes desde su apertura, a mediados de julio. "Lo bueno es que se ha logrado mejorar la versión anterior", dijo el ministro, y se mostró seguro de que el balance final será más exitoso que el de 2011.

Barañao está convencido de que el área que atañe a su cartera es determinante en las perspectivas de Argentina. "Cuando uno pasa ese arco no solamente está cambiando de espacio, sino que está viajando en el tiempo mostrando un país donde la ciencia y la tecnología son los motores de la economía. Una economía, que, precisamente por eso, se cimenta sobre otra base".

Carreras científicas

El funcionario aseguró que las carreras ligadas a ese sector tienen "desempleo cero" y "son las que tienen más futuro".

"En el área del software tenemos casos concretos de chicos de menos de 25 años que ya han creado sus empresas, ganado sus primeros millones de pesos. Y esto es algo que ofrece hoy la tecnología, dar una nueva escalera para el ascenso social", sostuvo.

Afirmó que la ciencia y la tecnología tienen la "capacidad hoy de cubrir la brecha de oportunidades" entre ricos y pobres que los modelos tradicionales antes no daban. "Ahora todo el mundo accede a una computadora, el tema es cómo capacitar a ese chico para que la use para mejorar su calidad de vida", indicó. "Crear trabajó para sí y para otros, esa es un poco nuestra misión (…), es el cambio que pretendemos introducir".

Ciencia y promoción

Aunque el auge de las nuevas tecnologías lleva por sí mismo a un creciente interés por esa área, para Barañao se precisa de un Estado que fomente el desarrollo. Mencionó, en ese sentido, la importancia de que las universidades recientemente creadas hayan privilegiado ese tipo de carreras, así como las facilidades que se otorga a la industria del sector para que se establezca en el país e invierta en investigación.

"Nuestra apuesta es a incorporar valor y a las empresas de base tecnológica, que son aquellas en las que el proceso de producción industrial tiene lugar en el cerebro de alguien", explicó. A diferencia de las manufactureras, ese tipo de compañías "derraman y requieren una inversión continua" porque deben innovar, acotó.

Otra arista que subrayó el ministro es el retorno de científicos al país. Según dijo, unos 900 volvieron en los últimos seis años gracias a los programas oficiales, que dan subsidios, contratos y oportunidades laborales. "Calculamos que hay muchos más que lo hicieron porque mejoró la situación económica del país y porque empeora afuera", dijo.

"La atmósfera de investigación ha mejorado en el país. Saben que se puede venir a hacer ciencia a nivel de cualquier país desarrollado, y que pueden hacer ciencia en beneficio de aquellos que le pagaron la carrera", señaló.

Barañao observó que la formación de profesionales en el exterior enriquece la ciencia argentina y "garantiza la renovación". "Nos interesa mantener este circuito", afirmó, y remarcó el trabajo que se hace con la Cancillería para impulsar los intercambios. "Hoy por hoy, la diplomacia es científico-tecnológica", aseveró.

La importancia del sector privado

"El país se caracteriza por tener buenas ideas que terminaban en un papel", dijo al enfatizar la importancia de que exista una búsqueda económica para motorizar la investigación. "Si no logramos estas complementaciones entre el sistema científico, que toma fondos de la sociedad para dar información, y al empresa de base tecnológica, que toma información para dar un producto de servicio, nunca cerramos el círculo".

"Promoviendo esta asociación público-privada lo que hacemos es que hayan empresas que puedan exportar tecnología, ya sea incluida en el producto o como asesoramiento para terceros", agregó, y puso como ejemplo la labor del Invap, la compañía de tecnología de punta que funciona en Río Negro desde donde se han producido radares, satélites y reactores nucleares de última generación.

Importaciones

Barañao consideró que el sector científico-tecnológico no se verá afectado por las restricciones que hay sobre las importaciones. Puso como ejemplo a una empresa que importa reactivos, que decía que tenía problemas para proveer a los laboratorios. "Nosotros propusimos que cumpliera con esta indicación de tratar de exportar por montos equivalentes, dado que muy probablemente tenían contacto con todos los laboratorios del país. Trajeron una propuesta para exportar insulina y al final el problema se solucionó", dijo.

"Hay ciertas medidas que parecen un poquito abruptas o toscas y en la práctica tienen efectos positivos impensados", aseguró el ministro, para quien el régimen que impulsa el Gobierno ha llevado a muchas personas ha abrir mercados internacionales sin que sus negocios resulten perturbados.