Desde su primera participación, en Helsinki 1952, se subió a cuatro podios: dos medallas de plata (en Los Ángeles 1984 y Seúl 1988) y dos de bronce (en Atlanta 1996 y Beijing 2008).
Los brasileños, más allá de la ausencia del oro olímpico, son los más ganadores en la historia del fútbol: cinco Copas del Mundo (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002), tres Copas Confederaciones de la FIFA (1997, 2005 y 2009) y ocho Copas América (1919, 1922, 1949, 1989, 1997, 1999, 2004 y 2007).
Tan en serio se toman el reto que tienen por delante, que el entrenador decidió que el equipo no pernocte en la Villa Olímpica, para que sus jugadores eviten las "tentaciones". Los conducidos por Mano Menezes se alojarán en un complejo ubicado en Hertfordshire, al norte de Londres.
"Algunos de los jugadores como Neymar y otros ya han sido el centro de atención por parte de otros tantos deportistas cuando hemos estado aquí y tenemos que hacer un trabajo serio durante estos Juegos", sostuvo el estratega de la verdeamarela.
Brasil comenzará su participación el jueves, a las 18.45, hora GMT, ante Egipto, por el grupo C, que también es integrado por Bielorrusia y Nueva Zelanda.
Los sudamericanos siempre son candidatos y Londres 2012 no es la excepción. La principal figura del conjunto, Neymar, es la carta principal para el triunfo. Pero el otro gran contendiente es el último campeón del mundo y de Europa, España.
"Hemos venido en busca del oro, hemos venido a ganar. Sólo pensamos en ganar. No vinimos de paseo o para jugar un partido y volver a casa, sino para jugar y conquistar el título", comentó el astro brasileño, en St. Albans, a una treintena de kilómetros de la capital inglesa.
"Estoy muy feliz por estar aquí, representando a la selección brasileña, a todo un país. Siempre fue un sueño para mí estar en un JJOO", señaló.
Desde la llegada de la selección brasileña a Inglaterra, Neymar fue el hombre más reclamado por la prensa y la "torcida". En el aeropuerto tuvo que ser ayudado a salir por guardaespaldas y agentes del orden.
Uno de los integrantes del plantel que tiene más de 23 años es Thiago Silva. El defensor, que recientemente fue adquirido por el París Saint-Germain, disputará su segunda cita olímpica y demostró las ganas que tiene de coronarse en esta ocasión.
"Los Juegos Olímpicos de Pekín fueron emocionantes, como lo van a ser los de Londres. Sólo espero que al final sea diferente y que consigamos ganar la medalla de oro", comentó el capitán, en declaraciones recogidas en la web de la Confederación Brasileña (CBF).
El zaguero se mostró muy contento por tener la oportunidad de vivir la experiencia por segunda vez e insistió en que desea "un final feliz" en la capital británica.
En Beijing 2008, Brasil perdió en semifinales por 3-0 ante la futura campeona, la Argentina de Lionel Messi, y luego consiguió el bronce al ganar en la final de consolación a Bélgica, también por 3-0.
Visite nuestra sección especial de los Juegos Olímpicos