"María, madre de Dios, echa a Putin"

Es el título de la "oración punk" de la banda Pussy Riot. Sus integrantes fueron apresadas hace 4 meses por querer entonarla en una Iglesia. Más de 100 artistas famosos de Rusia salieron en su defensa. Vea las fotos

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"La inteligencia llama a liberar a las Pussy Riot", reza el título de una carta abierta, publicada en el sitio web de la radio Eco de Moscú. Las integrantes de la banda fueron, encarceladas por haber cantado una "oración punk" contra Vladimir Putin en la catedral de la capital.

Nadejda Tolokonikova, María Alejina y Ekaterina Samutsevich, las tres componentes del grupo Pussy Riot, están en prisión preventiva desde hace más de cuatro meses por haber improvisado el 21 de febrero una "oración punk" llamada María madre de Dios, echa a Putin ante el altar de la catedral moscovita. Las tres podrían ser condenadas a siete años de prisión por "vandalismo".

"No vemos ningún fundamento jurídico ni razón práctica para mantener fuera de la sociedad a estas jóvenes, que no presentan ningún peligro", declaran los artistas rusos en su misiva. La Corte Suprema rusa reaccionó este miércoles, diciendo que no tolerará "ninguna presión".

Entre los firmantes figuran también el escritor Boris Akunin y el músico Yuri Shevchuk, líder del mítico grupo de rock DDT, ambos en primera línea del movimiento opositor anti Putin de los últimos meses. También aparecen artistas que hasta ahora apenas habían manifestado sus preferencias políticas, e incluso algunos que habían participado en clips de apoyo al ex agente del KGB para la presidencial de marzo, como la actriz Chulpan Jamatova (Good Bye Lenin). Además hay algunos de renombre internacional como el cineasta Andrei Konchalovsky o la escritora Liudmila Ulitskaia.

"Tenemos opiniones diversas sobre el cariz moral y ético de la acción de febrero en la catedral", escriben los firmantes del texto. "Sin embargo, esas jóvenes no han matado, ni robado ni ejercido violencia. Rusia es un estado laico, y ningún acto anticlerical que no esté castigado por un artículo del código penal puede ser objeto de diligencias penales", argumentan.

Numerosas personalidades de la comunidad cristiana ortodoxa desaprobaron la gravedad de los cargos presentados contra las jóvenes y su mantenimiento en detención. También denunciaron la posición del patriarcado de Moscú, que quiere que sean castigadas con severidad.

Las jóvenes afirmaron que con su canción querían simplemente denunciar "la colusión de la Iglesia y del Estado" en Rusia.

En tanto, Amnistía Internacional y la ONG rusa Memorial pidieron su liberación, y el delegado para los derechos humanos ante el Kremlin, Vladimir Lukin, pidió que se les trate con una actitud "cristiana".