España formalizó pedido de rescate financiero

La solicitud del rescate a la banca española este lunes y la cumbre del jueves y el viernes marcarán el principio y el final de un momento que puede modificar el paisaje de la crisis

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 Reuters 163
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La presentación se produce a una semana de que los ministros de Finanzas de la zona euro aprobaran una ayuda de 100.000 millones de euros. El ministro de Economía español, De Guindos (foto), dijo que el acto fue "una mera formalidad". Luis de Guindos envió al presidente del eurogrupo, el primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, la carta oficial solicitando "asistencia financiera" para los bancos en dificultades. La misiva no incluye la cantidad de dinero que España va a pedir. Días atrás, las auditorías externas contratadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy cifraron las necesidades de los bancos españoles en hasta 62.000 millones de euros.

El dinero se solicitará "por un importe suficiente para cubrir las necesidades de capital más un margen de seguridad adicional", señaló el Ministerio de Economía en un comunicado. No obstante, hay bancos que podrían por sí mismos conseguir el capital que fuera necesario en una situación extrema, por lo que se supone que España no llegará a pedir todo ese dinero. El Ejecutivo español tiene ahora que negociar con sus socios europeos los detalles del préstamo, entre ellos, el interés por pagar y el tiempo para hacerlo.

"La elección del instrumento concreto en el que se materializará esta ayuda tendrá en consideración las diferentes posibilidades disponibles en la actualidad y aquellas que se puedan decidir en el futuro", señaló el Ministerio de Economía. El Ejecutivo de Rajoy reitera en el comunicado que será el fondo de rescate español FROB, "en representación del Gobierno de España", el que reciba los fondos para recapitalizar las entidades. "Una mera formalidad", había definido De Guindos la solicitud del rescate a la banca española. El pedido consiste en "una carta de dos párrafos en la que no aparece ningún tipo de cantidad". Pero no piensa lo mismo el resto de Europa.

Desde la canciller alemana, Angela Merkel, hasta el jefe del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, venían pidiendo abiertamente a Madrid que solicitara "cuanto antes" las ayudas para serenar por fin a los mercados, sedientos de claridad y detalles. La sola mención de un número concreto bastó para bajar el viernes la prima de riesgo española (480 puntos) y hacer subir la Bolsa (+1,5%). La cifra definitiva del rescate, sin embargo, podría conocerse sólo en el próximo Eurogrupo, el 9 de julio. Pero la cita crucial para la arquitectura europea se producirá el jueves y el viernes con la cumbre de líderes de la UE en Bruselas, donde el bloque complementará su receta de disciplina presupuestaria con nuevas medidas de estímulo al crecimiento. "Deseamos un paquete de medidas para el crecimiento de una cuantía de 130.000 millones de euros (163.000 millones de dólares)", explicó el italiano Mario Monti tras una minicumbre en Roma junto con Merkel, Rajoy y el presidente francés, François Hollande.

El encuentro entre los líderes de las cuatro mayores economías del euro refleja nuevos aires en Europa, reposiciona a Rajoy en la escena internacional y marca distancias con los tiempos en que "Merkozy" definían por su cuenta el destino europeo. Para reforzar la importancia del eje Berlín-París, sin embargo, Merkel y Hollande volverán a reunirse a solas el miércoles, un día antes de la cumbre. La llegada del socialista al gobierno en París es uno de los factores que explican que Merkel sumara la idea del crecimiento a su discurso y se abriera al giro que se concretará en la cumbre. También pesaron la evidencia de que el ahorro no basta para resolver la crisis y meses de creciente presión internacional sobre la canciller. Pero Merkel reaccionó también a dos razones internas. En primer lugar, la oposición le exigió el paquete de estímulo a cambio de apoyar el pacto fiscal europeo y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que el Parlamento alemán ratificará el mismo viernes.

"Llegó el fin de la era de la austeridad en Europa", sentenció el líder parlamentario de los Verdes alemanes, Jürgen Trittin, tras lograr imponer el paquete en la negociación con Merkel. En segundo lugar, la propia Alemania empieza a sentir los efectos de la crisis. El clima de inversión, la confianza empresarial y la recaudación retroceden, según indicadores conocidos los últimos días. Un informe del Ministerio de Finanzas cree que el fin del euro provocaría un desastre en la primera economía de Europa, que se contraería hasta un diez por ciento y dejaría más de cinco millones de personas sin empleo. "Comparado con ese escenario, cualquier rescate parece un mal menor", afirma un funcionario del ministerio en la nueva edición del semanario Der Spiegel. Las cesiones de Merkel, sin embargo, avanzan a cuentagotas. Por eso no parece que la cumbre en Bruselas vaya a traer cambios en otro tema crucial para España: la posibilidad de que los fondos de rescate europeos fluyan directamente a los bancos sin pasar por el Estado.

Todo indica que las esperanzas de De Guindos y las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) volverán a chocar contra la negativa de Merkel. "No es que yo no quiera, sino que los tratados son así", zanjó tras la reunión en Roma.