La plaza Misericordia, del barrio porteño de Flores, fue escenario de un violento asesinato a sangre fría que llevó a las autoridades a investigar si fue un ajuste de cuentas, porque no hubo intento de robo.
El hecho ocurrió a las 15, en el parque que se encuentra ubicado en Francisco Bilbao y Camacuá, donde el asesino sorprendió a una persona de 32 años que estaba sentada en un banco y le efectuó cinco disparos en el pecho que acabaron con su vida.
La unidad criminalística de la Policía Federal trabajó durante horas en el lugar y finalmente los forenses retiraron el cuerpo, que tenía varios tatuajes. Los investigadores tratan de determinar si el fallecido tenía antecedentes delictivos.
El hecho generó una enorme conmoción entre los vecinos del barrio, que están preocupados porque todo ocurrió a plena luz del día y en una zona muy transitada.
Testigos dijeron que el asesino, de unos 40 años, iba vestido con un traje oscuro, escapó corriendo y se subió a un Volkswagen Fox de color gris que huyó por la calle Lautaro, en la que hay una subida a la autopista.