Los planes de Rodrigo Danús y Jorge Lesser se verán rezagados en la Argentina. Los empresarios chilenos al frente del conglomerado Fruzco suspendieron el aterrizaje de Yogen Früz en el país, una cadena canadiense de yogures helados. Detrás de esta decisión, se encuentran las restricciones argentinas en el mercado cambiario.
"Para una empresa pequeña como la nuestra, es complejo enfrentar las restricciones en el tráfico de divisas anunciadas por ese país", dijo Danús, según publica el diario argentino La Nación. El primer local que se iba a inaugurar se ubicaría en la ciudad Mendoza, ubicada en la provincia homónima que limita con Chile. Por el momento, el contracto con ese local está firmado. "Estamos en stand by", admitieron desde la empresa.
La Asociación Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de la Argentina aplica desde 2011 una serie de controles en la compra de dólares. Este cepo cambiario hizo que el dólar paralelo -conocido como blue- se disparara. Mientras en las casas de cambio oficial, el dólar está a $4,49 para la venta, el paralelo ya se vende a más de seis pesos.
Para las compañías, el desdoblamiento cambiario con un dólar blue desalienta la inversión en suelo argentino. Al invertir dólares en un proyecto de inversión, las empresas pierden la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.
En la región, los socios ya están establecidos con la marca en Chile, donde tienen más de 30 locales, una facturación anual cercana a los US$ 13 millones y ventas por 6,5 millones de helados. A fines de 2011, el grupo abrió un local en Lima, Perú.
Este año abrirían cuatro tiendas más en ese país, pero ya hay una lista de ocho posibles locaciones. Según el gerente General de Fruzco, Ian Neely, en principio exportarán el helado a Perú, y el objetivo es comenzar a prepararlo en el país cuando alcancen los 10 locales. La firma también está presente en Colombia, Venezuela, Bolivia y países en América Central.