La esposa de Alejandro Fantino, la actriz Miriam Lanzoni, que se destaca con el papel de Carmen -la mucama en Dulce Amor-, vive un gran momento con su pareja, a pesar de los rumores de separación que circularon hace pocos días.
Además, Miriam atraviesa un gran momento personal porque pudo animarse a confesar el problema que vive con su alimentación, tras 15 años de lucha con la Bulimia. En el programa AM, dijo: "La pasé muy mal. He llegado a flagelarme, me lastimaba. Hice cosas que no tenía que hacer. Nunca tuvo que ver con lo estético, eso es lo choto".
"Cuando entré en la puerta del camino a curarme, me tatué a San Expedito", contó la actriz, que en 20 días viajará a Miami para cerrar su contrato con un canal y participar el año que viene de una miniserie.
Finalmente, para dejar un mensaje a positivo a todas las personas que luchan contra la Bulimia, Lanzoni dijo: "Cuando uno fija metas, claro que se puede".
En diálogo con la revista Pronto, manifestó que ya pudo ganarle a la enfermedad. "Hace seis meses que sé que me curé posta. Empecé a enfrentarla hace dos años y fue con todo: de tener una compuerta de hierro cerrada con ochenta candados, la abrí y fue revelador. Empecé a contarle a mi gente que era bulímica, y le fui perdiendo el miedo. Antes pensaba que el día que alguien lo supiera, yo me tenía que ir del mundo porque iba a morir de la vergüenza. Después comprendí que era una debilidad, y hace seis meses que ni siquiera pienso en el tema. Ya no existe en mi vida", detalló.