Un nuevo informe semestral de coyuntura de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) definió de negativas las perspectivas de crecimiento en la eurozona.
El Producto Interior Bruto (PIB) de la eurozona se contraerá un 0,1% en 2012, mientras que en 2013 recién podrá recuperarse en torno al 0,9 por ciento. La organización estima que "los hechos recientes han aumentado los riesgos de retroceso", y que la región puede caer en lo que denomina un "círculo vicioso recesivo": alto endeudamiento que sigue subiendo, sistemas bancarios débiles, excesiva consolidación fiscal y escaso crecimiento.
El mexicano Angel Gurría (foto), secretario general de la OCDE, apuesta a emplear todas las herramientas disponibles para ofrecer otra alternativa a la salida de Grecia del euro, para evitar los daños que podría causar un evento de tales características. Los instrumentos son el fondo de rescate, la posibilidad de emitir eurobonos y la actuación del Banco Central Europeo (BCE).
Compuesta por 34 estados, la OCDE augura crecimiento para la economía de Estados Unidos, de un 2,4% en 2012 y un 2,6% el año siguiente. Pero la mejora de la coyuntura en los países con una "situación más robusta" no podrá compensar el nulo crecimiento en otros.
Pier Carlo Padoan, economista jefe de la organización, consideró que Europa debe mejorar "la débil competitividad de los países con déficit" y "ajustar los salarios más altos" en los Estados que sí crecen. Asimismo, alentó al Banco Central Europeo (BCE) a seguir adelante con su programa de compra de deuda en los mercados.
España será una de las economías más afectadas en los próximos años, con una caída del PBI de 1,6 en 2012 y 0,8 en 2013. En términos de desempleo, el panorama es aún más desalentador. La tasa seguirá escalando y subirá casi un punto en 12 meses, al pasar del 24,5% al 25,3 por ciento el año próximo.
El "pacto de crecimiento" es uno de los frentes que apoya la OCDE. Esta semana, la Unión Europea (UE) abordará una cumbre extraordinaria en la que los 27 socios intentarán equilibrar las políticas de austeridad con el impulso del crecimiento y el empleo.