Pocos imaginaban lo que estaba por fraguarse el 15 de mayo de 2011, cuando un grupo de jóvenes, tras una protesta en el centro de Madrid, decidió quedarse a dormir en la céntrica plaza del Sol.
Después de un mes de acampadas en las principales ciudades españolas, los indignados trasladaron su actividad a los barrios. Allí siguieron impulsando iniciativas como cooperativas de intercambio, huertos y asambleas. También se movilizaron para parar decenas de desahucios.
Ahora, además de abogados y comisiones de diverso tipo, el movimiento cuenta con diseñadores, que ahora vuelven a cobrar protagonismo para hacer su contribución al movimiento con montajes, pancartas y distintos videos. ´De este modo piden el cambio de un sistema "que no nos representa", y alientan a través de imágenes, textos, voces y grabaciones la participación del mayor número posible de personas.
Para ver los videos de promoción se puede consultar el sitio oficial de el grupo español Toma la Plaza.