Tras el accidente, la Línea San Martín presenta un servicio reducido con servicio entre las estaciones Pilar-Hurlingham y El Palomar-Retiro, hasta que se logre normalizar la situación.
En las primeras horas de la mañana, una formación de ese ramal descarriló cuando ingresaba a la estación de Hurlingham por razones que todavía deber ser determinadas.
Se trató de un hecho leve ya que no se registraron heridos ni víctimas fatales, y en el lugar trabajaban agentes de la fuerza de seguridad.
Por su parte, en la Línea Roca se normalizó el servicio luego de la llegada de Gendarmería para garantizar la seguridad en las formaciones.
Durante la mañana se registraran demoras por una medida de fuerza de los operarios por la falta de policía en las unidades.
En los últimos días uno de los conductores fue apuñalado en el una estación, por que los trabajadores decidieron que solo funcionarán aquellas formaciones que tenga seguridad a bordo.