Como prioritario, los técnicos que elaboraron el informe, y las recomendaciones, proponen activar un plan de 20 obras a desarrollarse en un plazo no superior a los dos años, y por una suma total de 900 millones de dólares.
Entre las inversiones a reactivar, sobresalen la renovación y mejoramiento de las vías en el sector Once-Castelar y la electrificación de la cuarta vía entre Castelar y Merlo, según publica el diario Clarín.
La modernización de 70 coches eléctricos Toshiba y la fabricación de 19 formaciones doble piso así como la provisión de barreras automáticas e instalación de un nuevo sistema de señalamiento automático son otras de las obras que se consignan como "urgentes" en el informe de la intervención de TBA.
El trabajo propone además la reconstrucción de la subestación rectificadora de Ciudadela, reemplazo de las impedancias en el circuito de vías Once-Villa Luro e instalación de un sistema de telecomando entre Morón y Castelar.
Terminación del cerco perimetral paralizado por falta de pago, ampliaciones de los andenes de Estación Miserere y remodelaciones de las estaciones de Once, Caballito, Flores, Liniers, Merlo y Moreno, son otras obras que forman parte del paquete de las 20 prioritarias.
La lista se completa con los pedidos de construcción de siete puentes vehiculares para eliminar pasos a nivel entre Caballito y Liniers, y los arreglos y mejoras edilicias en los talleres de Liniers, Haedo y Castelar.
Pero además de estas mejoras, el programa de obras que elaboró el interventor Raúl Baridó plantea la creación de un fondo fiduciario específico para el ferrocarril Sarmiento.
El estado y deterioro de la línea Sarmiento tomó relevancia tras el trágico choque de la estación Once que dejó 51 muertos y 704 heridos.