"La historia continúa", dicen en Barcelona. Es que Francesc Vilanova, "Tito" para todos, tomará el legado de Pep Guardiola. El actual entrenador le dejará el reinado a su ayudante de campo, a pesar de los rumores que también alejaban a "Tito" del club. Ambos recorren ya un camino largo. Y siempre juntos. Se iniciaron en 2007 entrenando al Barcelona B, donde comenzaron a comulgar y regar la semilla de este equipo que causó furor en el mundo.
Vilanova tiene 42 años y nunca llegó a jugar en el Barcelona. Quedó a las puertas del primer equipo, pero terminó recalando en el Celta de Vigo, donde jugó de 1992 al '95. Luego pasó por Badajoz, Mallorca y Lleida. Más tarde hizo lo propio en el Elche y se retiró en el Gramanet. Su carrera fue en picada, aunque lo mejor vino en su nueva incursión como ayudante de campo de Guardiola.
La amistad fue creciendo. Juntos se potenciaron y llegaron al primer equipo catalán. Allí sumaron 13 títulos con un plantel que no paró de crecer. Vilanova fue creando una enorme relación con los futbolistas y se ganó la confianza de todo el grupo y de los dirigentes. Las encuestas lo dejaban en segunda preferencia, detrás de Marcelo Bielsa, marcando una tendencia en cuanto a lo que quería la gente: continuar un camino, una idea…y seguir potenciándola.
Vilanova es una persona tranquila, dedicada e incansablemente trabajadora. Su primera gran exposición se dio cuando Mourinho le aplicó un piquete de ojos en pleno derby. Luego, pasó una situación delicada, en noviembre de 2011, cuando debió ser operado de la glándula parótida. Hoy, la vida le dio una chance inmejorable. Reemplazará a su amigo y tendrá la gran oportunidad de continuar alimentando la gloria blaugrana.