En el último fin de semana, Rihanna visitó el festival norteamericano Coachella y además de ser una estrella, se comportó como una más del público.
La artista paseó por distintos escenarios, cantó, se divirtió con Katy Perry. Además, aprovechó a un guardaespaldas para subirse a sus hombros y tener una posición privilegiada para ver los shows.
Muchas fotos circularon de su paso por el festival, pero la que generó más polémica fue una que ella compartió a través de Twitter.
En la imagen está sobre los hombros del custodio y manejando un extraño polvo blanco que parece ser cocaína. Rápido, sus seguidores empezaron a comentar y trataron de develar de qué tipo de sustancia se trataba.
El historial más reciente de la cantante de Barbados con las drogas incluye declaraciones sobre la muerte de Whitney Houston -dijo que no le gustaría terminar como su colega- y en el verano circuló una fotografía en la que aparecía fumando un cigarrillo de marihuana.