La multinacional Procter & Gamble (P&G) anunció la venta de Pringles, su marca distintiva de snacks, a Kellogg Company, por un total de US$ 2.700 millones. Con la compra, la empresa de cerales agregará a su staff 1700 empleados.
Con sede en Cincinnati (Ohio), para P&G éste es un paso más hacia uno de sus objetivos empresariales clave: desvincularse de la línea alimenticia y hacer foco en los productos de hogar e higiene personal, que tienen 4.400 millones de consumidores en el mundo.
"Es una creación de valor para nuestros accionistas y representa una excelente oportunidad para los empleados de Pringles con una compañía líder en el sector de la alimentación", dijo Robert McDonald, en la dirección de marcas como Ariel, Braun, Oral B, Gillette y Herbal Essences, ente otras.
Según la empresa, la venta de los productos Pringles daría a la compañía una ganancia de unos US$ 1.500 millones (después de impuestos) y generaría entre 0,47 y 0,50 dólares por acción. Ahora, ambas compañías esperan las autorizaciones regulatorias necesarias.
Este anuncio se da luego de la fallida venta de Pringles a Diamond Foods en 2011. Con marcas saladas como Emerald (cacahuates) y Pop Senet (palomitas de maíz), la empresa que finalmente no adquirió la marca de snacks en el mundo aseguró, sin embargo, haber disfrutado de "una relación positiva y constructiva".