El Gobierno de Evo Morales transfirió la semana pasada a la estatal YPFB la participación de 25% de Pan American Energy (PAE) en el campo Caipipendi, asegurando que la firma incumplió con su compromiso de inversión.
Los otros socios del proyecto, Repsol y BG, no fueron afectados por la medida. Repsol Bolivia, que tiene una participación del 37,5% en el plan, igual que BG, dijo en respuesta a un cuestionario de Reuters que las obras de ampliación de producción de gas avanzaban según lo programado.
La "cesión obligatoria de acciones" de PAE a YPFB Chaco, filial de YPFB, fue decretada cuando faltaban poco más de dos meses para que el proyecto Caipipendi aumentara la capacidad de bombeo de gas a Argentina de 3 a 12 millones de metros cúbicos diarios (mmcd).
"Los trabajos contemplados en el plan de desarrollo aprobado por YPFB se están ejecutando de acuerdo con lo comprometido", informó Repsol Bolivia ante una pregunta sobre si la nacionalización de los intereses de PAE había afectado al proyecto.
La firma aseguró que avanzaban con normalidad tanto la construcción de una nueva planta de procesamiento de gas como el desarrollo de los campos Margarita y Huacaya, de Caipipendi, de donde se extraerá el gas para Argentina.
Agregó que un reciente bloqueo de carreteras durante una semana en el distrito sureño de Tarija, donde se ejecuta la mayor parte del proyecto, "impidió el normal desarrollo de la operación" pero sin afectar globalmente al plan.
Sin embargo, Repsol Bolivia rehusó precisar cómo cubrió la inversión de 1.500 millones de dólares que, según denunció el Gobierno, PAE debía hacer en el proyecto.