A pesar de su corta edad, la novia de Justin Bieber es consciente de que no todos los niños del mundo tienen la misma suerte que ella. Por eso, siempre que su agenda se lo permite, ayuda a Unicef con su voz. Esta vez, estuvo acompañada del cantane canadiense Justin Bieber y de su perro.
Su agenda profesional tiene pocos huecos, pero entre concierto y concierto, Selena Gomez siempre encuentra un espacio para disfrutar de los suyos y para ayudar a los más necesitados.
En está ocasión, la joven quiso unir las dos cosas. Lo consiguió la noche del sábado pasado en la House of Blues de Sunset Boulevard, en Los Ángeles. Allí ofreció su segundo concierto benéfico de la mano de Unicef, rodeada de sus seres queridos.
Si bien Justin Bieber y su perro Baylor fueron los acompañantes más especiales de la cita, las amigas de Selena, como Ashley Tisdale, también estuvieron presentes.
La noche estuvo repleta de momentos tiernos, pero sin duda los minutos más emotivos sucedieron cuando Selena dedicó a su madre, quien recientemente perdió el bebé que esperaba, una canción: "The House That Built me".