Dos buzos también aseguran haber visto al reptil gigante y crece el misterio

En la década del 80 dos hombres que reparaban una turbina del dique Cabra Corral denunciaron la existencia de una serpiente de dimensiones monstruosas en las profundidades y por este motivo abandonaron la misión

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Luego de que Sebastián Papetti, un pescador y asiduo concurrente del dique Cabra Corral de Salta, diera a conocer una filmación de la tarde de Navidad con imágenes que muestran el desplazamiento de una gran víbora, cuya cabeza se ve en el video, otros dos hombres denunciaron la existencia de un reptil gigante en las profundidades del lago.

El ex comisario y perito criminólogo Roberto Medina aseguró a El Tribuno que en los años 80 fue convocado "de urgencia por la Policía Lacustre, después de que dos buzos de la Armada que realizaban mantenimiento en las turbinas del dique Cabra Corral denunciaran la existencia de una serpiente de dimensiones monstruosas en las profundidades cercanas al muro de contención de la presa, motivo por el cual el equipo naval, contratado por una empresa privada checa, abandonó la tarea".

En ese momento, los trabajadores suspendieron las inmersiones ya que no tenían la seguridad para poder hacerlo. Medina señaló que él fue convocado para realizar el identikit de lo que habían visto.

Según su testimonio, se trataba de una serpiente de unos ocho metros de longitud, con una cabeza como un zapallo, con protuberancias marcadas.

Medina concluyó que, durante su trabajo en la zona, rescataron "cuatro cadáveres arrojados con pesas de cemento al fondo. Si la historia del monstruo se difundía por entonces, habrían venido investigadores extranjeros y habría salido a luz una verdad más terrorífica aún".

Anteriormente Pappeti había señalado que él no le encuentra una explicación lógica al fenómeno: "Estoy sorprendido de haber logrado este impresionante video a pesar de que sólo duró unos segundos".

"Tomé la cámara como un acto reflejo y enfoqué el fenómeno, y entonces el reptil, o lo que sea, alzó la cabeza, ovalada como una pelota de rugby pero mucho más grande, y de pronto se sumergió y aparecieron otras partes del cuerpo detrás y sobre la estela. Lo que me sorprendió fue la velocidad con la que se desplazaba, era como si el agua no le ofreciera resistencia, la cortaba como la quilla de un velero", dijo.

En declaraciones a Radio 10, Papetti remarcó que lo que vio era un bicho raro, es inusual. "Era una cabeza considerable, como de una pelota de rugby", puntualizó.