Pérez, el general que impulsa la "mano dura"

El ex militar basó su millonaria campaña en sus promesas de "eficacia y determinación" contra la inseguridad. Organismos de Derechos Humanos denuncian su pasado durante la guerra civil de Guatemala

Guardar
Reuters
Reuters

El candidato de 60 años, que lidera el derechista Partido Patriota (PP), dice que desplegará el Ejército para hacer frente a los poderosos cárteles mexicanos que han extendido sus negocios criminales a Guatemala y otros países centroamericanos. Pérez prometió también "mano dura" contra los criminales en las elecciones de 2007, cuando perdió contra el presidente saliente, Álvaro Colom, en una segunda vuelta electoral. Ahora ha ofrecido incrementar las filas de la Policía Nacional con 10 mil efectivos más y las del Ejército con 2.500 soldados.

El general retirado, quien sirvió al Ejército hasta 1998 y está a favor de recibir fuerzas extranjeras para apoyar el combate a la delincuencia y los cárteles, llega a los comicios cargando con acusaciones por su supuesta participación en graves violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil (1960-1996), pero con un importante apoyo popular del 36% en la primera vuelta, del 11 de septiembre.

A comienzos de la década de 1980, comandó tropas en Nebaj, en la occidental provincia de El Quiché, donde el Ejército es considerado culpable de algunas de las peores masacres de civiles, en su mayoría indígenas mayas, según una Comisión de la Verdad respaldada por las Naciones Unidas.

Más tarde, encabezó la temida unidad de inteligencia militar a la que grupos de derechos humanos atribuyen torturas y asesinatos políticos durante el conflicto. Durante la guerra civil, en la que murieron unas 250 mil personas, la Comisión de la Verdad halló que el 85 por ciento de las violaciones de los derechos humanos fue cometido por militares y, después de años de evasivas, el gobierno ha comenzado a procesar a algunos implicados.

Pérez obtuvo el 55% de los votos en unas eleccinoes marcadas por el giro a la derecha del electorado. Pese a que la pobreza afecta a la mitad de la población, practicamente el tema no se discutió en la campaña, donde la inseguridad fue el eje. Guatemala tiene un índice de homicidios que se equipara al de ciudades de Afganistán o Irak, países que viven un conflicto armado. Y a las pandillas se sumaron en los últimos años los cárteles mexicanos, que ante la avanzada del Ejército azteca han encontrado en América Central su retaguardia.