Un video conocido en las últimas horas permite apreciar con más detalle el momento en que se estrella el Mustang P-51, una reliquia de la II Guerra Mundial con el que Leeward competía volando a 800 kilómetros por hora.
El hecho fue presenciado por miles de personas, que asistían en masa a las carreras de aviones a baja altura. Muchas se salvaron por un verdadero milagro.
Entre ellos estaba el camarógrafo que tomó las imágenes que acompañan esta nota. Allí se puede apreciar como sus vecinos de la tribuna se ponen de pie y empiezan a gritar cuando se percatan que el avión se viene en picada justo sobre ellos.
Sin embargo, los testimonios coinciden en que a último momento se produjo una variante en el rumbo del Mustang, que termina estrellándose a metros de la tribuna principal. Sus múltiples esquirlas se desplazan entonces hacia la parte abierta, el centro de la pista del aeródromo, lo que disminuyó la magnitud de las consecuencias del impacto.
Es por este último movimiento que muchos especialistas coinciden en que Leeward -de 74 años y con una historia familiar relacionada a los aviones desde su nacimiento- pudo haber hecho una maniobra desesperada a último momento, consciente de que así evitaba un daño mayor.